El servidor de archivos se quedó sin espacio; los backups viven en tres discos externos que alguien se lleva a su casa los viernes; y en la última reunión de dirección apareció la frase “hay que comprar un storage”... Ahí es donde la mayoría de las empresas se encuentra por primera vez con la pregunta NAS vs SAN, y con dos proveedores que recomiendan cosas distintas.

La diferencia, resumida en una oración, es que un NAS comparte archivos por la red que ya tenés en la oficina, mientras que una SAN le entrega discos a tus servidores a través de una red dedicada. El primero resuelve carpetas y backup. La segunda resuelve rendimiento para aplicaciones.

Para la mayoría de las empresas argentinas de hasta cien usuarios, un NAS bien elegido alcanza. La SAN, en cambio, se justifica cuando hay virtualización en serio o bases de datos con mucha carga. Lo que sigue te sirve para saber de qué lado estás.

Qué es un NAS (almacenamiento conectado a la red)

Un NAS (Network Attached Storage) es un equipo con discos propios, procesador propio y sistema operativo propio, que se enchufa al switch de la oficina y publica carpetas compartidas. Cualquier PC de la red las ve como una unidad más. Windows habla con el NAS por SMB, Linux por NFS, y nadie en la empresa necesita saber cuál de los dos está usando.

Lo que lo distingue de una PC con una carpeta compartida es todo lo que hay alrededor del archivo: discos en RAID (si uno falla, los datos siguen), permisos por usuario o grupo, snapshots para volver atrás si alguien borró o cifró algo, y replicación a otro equipo. Un Asustor Lockerstor 8 Gen3, por nombrar uno del catálogo de almacenamiento NAS de Nanotec, trae ocho bahías, 16 GB de memoria ECC y red de 10 GbE en un gabinete que cabe arriba de un escritorio.

Diagrama comparativo de arquitectura NAS y SAN

Qué es una SAN (red de área de almacenamiento)

Una SAN (Storage Area Network) es, primero, una red: una malla dedicada que conecta servidores con un arreglo de discos. Y es, por extensión, el arreglo mismo. Cuando alguien dice “compramos una SAN”, se refiere al equipo de storage que cuelga de esa red.

La diferencia de fondo está en qué entrega. La SAN no publica carpetas: presenta volúmenes a nivel de bloque, llamados LUN, que el servidor ve como si fueran discos locales. El sistema operativo los formatea y los usa como quiere. Para un hipervisor o para SQL Server, ese disco es indistinguible de uno físico, con la ventaja de que vive en un equipo diseñado para no fallar.

¿Por dónde viaja ese tráfico? Por Fibre Channel (16 o 32 Gb por puerto), por iSCSI sobre Ethernet de 10 o 25 GbE, o por NVMe over Fabrics en los arreglos más nuevos. En el catálogo de storage SAN de Nanotec, esta categoría la ocupan los HPE MSA y Alletra, y los Lenovo ThinkSystem de las familias DE, DG y DM.

Tabla comparativa NAS vs SAN

Criterio NAS SAN
Nivel de acceso Archivo (carpetas compartidas) Bloque (volúmenes / LUN)
Red que usa La LAN existente (1, 2,5 o 10 GbE) Red dedicada (Fibre Channel o iSCSI sobre 10/25 GbE)
Quién accede Usuarios y servidores Solo servidores
Protocolos SMB, NFS FC, iSCSI, NVMe-oF
Uso típico Archivos, backup, cámaras, home office Virtualización, bases de datos, ERP
Puesta en marcha Horas Días, con diseño previo
Cómo crece Más bahías o una unidad de expansión Más bandejas y controladoras

Diferencias clave entre NAS y SAN

Archivo vs bloque: la diferencia que explica todo lo demás

Pensalo así. El NAS es una carpeta compartida que todos ven. La SAN es un disco que se “enchufa” de manera virtual a un servidor, y ese servidor es el único que lo entiende.

Una persona de administración abre un Excel desde el NAS sin saber que existe un NAS. Nadie abre nada “desde la SAN”: la usan el hipervisor, la base de datos, el ERP.

Red compartida vs red dedicada

El NAS compite por ancho de banda con todo lo que pasa por la LAN. En una oficina de veinte personas no se nota. En una productora con diez editores sobre el mismo volumen de video, sí.

Dato: los NAS empresariales actuales ya vienen con 2,5 GbE o 10 GbE de fábrica; un QNAP TS-h1886XU-RP o un Asustor Lockerstor Gen3 mueven archivos a velocidades que hace cinco años pedían una SAN. Eso sí, el switch tiene que acompañar: un NAS de 10 GbE colgado de un switch de 1 GbE rinde como un NAS de 1 GbE.

La SAN no entra en esa discusión. Tiene su propia red, o al menos su propia VLAN con switches dedicados, y el tráfico de usuarios nunca la toca.

Rendimiento y latencia

Acá la SAN gana por diseño: acceso a bloque, red exclusiva, controladoras duales, caché. Para una base de datos con miles de operaciones por segundo, la latencia baja es la diferencia entre un sistema que responde y uno que se traba a las once de la mañana.

¿Significa que el NAS es lento? No. Para archivos y backup no es cuello de botella, y un modelo all-flash como el Asustor Flashstor 12 Pro Gen2, con doce ranuras NVMe, acerca bastante el rendimiento. El límite del NAS no es la velocidad. Es el tipo de carga: treinta máquinas virtuales con SQL adentro no es trabajo para un NAS, por más NVMe que tenga.

Costo de entrada y costo total

No damos precios, y acá tampoco serviría: la comparación no es equipo contra equipo. Un NAS es el equipo más los discos. Una SAN es el arreglo, las controladoras, los switches de Fibre Channel o de 10/25 GbE, una placa HBA en cada servidor y el tiempo de alguien que diseñe la red.

Importante: una SAN mal dimensionada sale más cara que un NAS bien elegido, y al revés también. El error típico no es comprar “de más”. Es comprar lo que no corresponde: una SAN para compartir planos, o un NAS de cuatro bahías para correr el ERP de doscientos usuarios.

Disponibilidad y tolerancia a fallos

Los dos usan RAID y toleran la falla de uno o más discos. La SAN suma dos capas: controladoras duales, que se reemplazan en caliente, y caminos múltiples (multipath) entre servidor y arreglo, para que un cable caído no corte el acceso.

Los NAS pensados para empresa cubren parte de eso. Los modelos rack de Asustor con sufijo “RD” (como el Lockerstor 4RD) y los QNAP con sufijo “RP” traen fuentes de alimentación redundantes. Si el NAS va a ser el único lugar donde viven los archivos de la empresa, esa redundancia no es opcional. Sobre el tema escribimos un artículo aparte: redundancia en servidores.

Infografía NAS vs SAN: diferencias clave y cuándo elegir cada uno

¿Cuándo le conviene un NAS a tu empresa?

En palabras simples, un NAS te conviene cuando lo que necesitás resolver es “dónde guardamos y compartimos los archivos”. Acá te marcamos algunas señales que lo confirman:

  • Tenés entre cinco y cien usuarios que necesitan carpetas compartidas con permisos por área.
  • Los backups de PCs y servidores no tienen un destino fijo, o terminan en discos sueltos.
  • Hay cámaras IP y nadie quiere comprar un grabador aparte.
  • Parte del equipo trabaja desde su casa y hoy los archivos circulan por mail.

Un estudio contable con quince PCs resuelve todo eso con un Asustor Nimbustor 4 Gen2. Una constructora con planos y tres sucursales ya entra en zona de Lockerstor 8 o 10 Gen3. Y una empresa con rack se va a un QNAP TS-1264U-RP o a un Lockerstor 12R Pro Gen2, con fuentes redundantes. En todos los casos, los discos para NAS se eligen aparte y tienen que estar diseñados para operar 24/7.

¿Cuándo se justifica una SAN?

Cuando la pregunta es “dónde corren mis máquinas virtuales y mi base de datos”, y hay más de un servidor que necesita verlas. Tres o más hosts de VMware o Hyper-V en clúster necesitan almacenamiento compartido a nivel de bloque. Lo mismo un ERP sobre SQL Server u Oracle con muchas transacciones concurrentes.

Lo que vemos en proyectos de clientes es que la SAN aparece después de un dolor concreto: el hipervisor con discos locales que se quedó sin espacio, o el servidor que no se puede apagar porque no hay a dónde mover las máquinas virtuales. Después, el arreglo se elige por rango. HPE MSA 1060 y 2060 son la entrada a SAN de verdad, con controladoras duales. HPE Alletra B10000 y Lenovo ThinkSystem DM son all-flash NVMe para cargas exigentes. Lenovo ThinkSystem DE2000H y DE4200H son híbridos, para quien necesita capacidad y rendimiento en el mismo equipo.

Y los servidores rackeables que se conectan al arreglo tienen que llevar las placas HBA o de red correspondientes.

¿Y si necesito las dos cosas?

Es lo más común en empresas medianas, y nadie lo dice en las comparativas. La SAN se queda con los hipervisores y la base de datos. El NAS recibe los archivos de usuarios, las cámaras y el backup de todo lo demás, incluidas las máquinas virtuales que corren sobre la SAN.

A esa arquitectura le falta una pata cuando el volumen de backup crece: un equipo con deduplicación como HPE StoreOnce, que está en el catálogo de backup empresarial de Nanotec.

La otra pata es la copia offline en librerías LTO, que es lo que separa “tenemos backup” de “podemos recuperar la empresa después de un ransomware”.

Storage NAS y SAN en Nanotec

En Nanotec trabajamos las dos arquitecturas con marcas con soporte local en Argentina, y todos los equipos se entregan con garantía oficial del fabricante. Esa es la diferencia entre un distribuidor y un revendedor informal cuando una controladora falla a los dos años.

  • Para SAN: Lenovo ThinkSystem en sus familias DE, DG y DM.
  • También para SAN: HPE con MSA y Alletra.
  • Para NAS: Asustor, desde dos bahías de sobremesa hasta veinticuatro en rack.
  • También para NAS: QNAP, con modelos de sobremesa y rack con fuentes redundantes.

Lo que más valor agrega no es el equipo sino el dimensionamiento: cuántos usuarios, qué cargas, cuánto crecimiento esperás a tres o cinco años. Con eso armamos la configuración, y por eso no publicamos precios: no hay dos proyectos iguales. Vendemos exclusivamente a empresas y entregamos en CABA y en todo el país. Si querés que revisemos tu escenario, consultá con nuestro equipo.

Preguntas frecuentes sobre NAS y SAN

¿Un NAS puede funcionar como SAN?

Parcialmente. La mayoría de los NAS empresariales de Asustor y QNAP pueden exponer volúmenes iSCSI, es decir, entregar bloque. Sirve para cargas livianas, como una máquina virtual de pruebas. No reemplaza una SAN en producción.

¿Qué es una LUN?

El volumen lógico que la SAN presenta a un servidor, que lo ve como un disco físico más. Un mismo arreglo puede entregar decenas de LUN a servidores distintos.

¿Una SAN necesita Fibre Channel sí o sí?

No. iSCSI sobre Ethernet de 10 o 25 GbE es la vía habitual en PYMEs y empresas medianas, porque reutiliza conocimiento de red que IT ya tiene. Fibre Channel se elige cuando la latencia y el aislamiento del tráfico son críticos.

¿Conviene un NAS o la nube para guardar archivos?

Conviven. El NAS es el repositorio maestro, sin costo mensual por capacidad; la nube funciona como copia externa. Comparamos los dos modelos en servidor físico vs. servidor en la nube.

Conclusión

La respuesta se resume, curiosamente, en dos preguntas. Si la tuya es “dónde guardo y comparto archivos”, la respuesta es un NAS. En cambio, si es “dónde corren mis máquinas virtuales y mi base de datos”, tu respuesta es una SAN. Y si te hiciste las dos, necesitás las dos cosas, lo cual no es ningún lujo, es la arquitectura habitual de una empresa mediana.

Antes de pedir una cotización, tené anotados los siguientes tres datos: qué cargas van a correr sobre el storage, cuántos usuarios o servidores acceden y cuánto creció el volumen de datos en el último año. Con esos datos en la mano, el debate NAS vs SAN se resuelve en una sola reunión.

Si no estás seguro de si tu operación necesita un NAS, una SAN o ambos, consultá con el equipo de Nanotec. Podemos evaluar tus cargas de trabajo, la cantidad de usuarios y el crecimiento de tus datos para armar una solución de almacenamiento a la medida de tu empresa.